Un gavilán



Llego de tarde un gavilán cabizbajo,
sus alas rotas, lo hacían volar muy bajo,
lo tome con ternura con delicadeza
curarle sus heridas, esa fue gran proeza.


Mil penurias en soledad ha pasado,
por no vivir tras las rejas enjaulado,
peleando, esa, su libertad con brío
paso hambre de amor, noches de frió.


Mi gavilán se prepara para el vuelo,
orgulloso, erguido, hoy abre sus alas
para remontarse libremente por su cielo,


Después de haber pasado largo duelo,
ya no tiene heridas en las plumas ralas
por eso se levanta airoso desde el suelo.



**pentrova**